Lo Glorioso de Volver en Sí…


Perdón papá

El pasado domingo, tuve el honor de exponer el texto comprendido entre versos 11 y 24 de Lucas 15…Sí…aquel que muchos conocen como La Parábola del Hijo Pródigo. No es mi intención llamarle así necesariamente porque no encuentro que ese sea el título que Jesús le dio. Alguien más se lo dio al recopilar este evangelio, y al decir verdad, no me afecta que así sea llamado…después de todo no está lejos de la realidad descrita en esos versos. Logramos ver tantas preciosas cosas que están en el texto. Entre otras cosas, al igual que el hijo menor del padre descrito allí, tú y yo hemos recibido un paquete de bienes de parte de Dios, desde el momento en el que se dio cada una de nuestras fecundaciones en el cuerpo de nuestras mamás. El regalo de la vida, por ejemplo, es algo de tan alto precio, de inmensurable valor. Pero seamos honestos, a no ser que hayas tenido padres que te hayan guiado por los caminos de la luz y la rectitud, tú y yo fuimos y malgastamos, por no decir que despilfarramos, lo más precioso de nuestras vidas. Nota que entre el versos 12 y el 13 se lee claramente que el padre les repartió a cada uno sus bienes, y lo que uno de ellos hizo : “y les repartió los bienes. No muchos días después, juntándolo todo el hijo menor, se fue lejos a una provincia apartada; y allí desperdició sus bienes viviendo perdidamente.” La vida es muuuuy corta. ¿Cuánto tiempo pasó desde el momento en que tú y yo recibimos el bien de la vida y  comenzamos a vivir perdidamente?…Te aseguro que “no muchos días después” . Tú y yo, le creímos al maestro del ilusionismo y despilfarramos la vida viviendo perdidamente. El despilfarro lleva, inevitablemente a la miseria. Al igual que ese hijo, al malgastarlo todo , nos quedamos sin nada…vacíos y en tremenda necesidad. No nos quedó otra que “arrimarnos” a alguien para recibir algo de combustible y así tratar de avanzar en esta vida. Pero qué glorioso el verso 17…me fascina. Allí, creo, está la médula espinal de esta enseñanza. El hijo reaccionó…volvió en sí. Mira cómo lo dice: “Y volviendo en sí, dijo: ¡Cuántos jornaleros en casa de mi padre tienen abundancia de pan, y yo aquí perezco de hambre!” Más gloriosa aún es la misericordia de Dios que no nos da lo que nos merecemos, al regresar a él. Por el contrario, saca el becerro más gordo y hace fiesta. Nos da nuevo calzado y sobre todo eso, nos coloca un anillo en nuestra mano. Lee los otros versos y exclamarás conmigo. ¡ Qué cuadro! Es una cuestión de pasar de vivir en la miseria…espiritual, emocional, física, o del tipo que sea, a vivir una legítima vida de plenitud. Pero todo comienza con “volver en sí”…eso, inevitablemente, lleva al arrepentimiento que nos expone directamente a la vida eterna. Ten un gran día. nr

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s