El Horno de Aflicción…


horno

Mil disculpas por mi ausencia en este blog. Han sido un par de meses muy, pero muy complejos, dignos de ser revisados en cámara lenta a fin de aprender de ellos al máximo…no solo a nivel ministerial, sino también a nivel familiar, y personal. Gracias por orar por mi si lo has hecho. Gracias por la paciencia de esperar la reanudación de los “posts” en este blog.

Quizás para comenzar, quiero compartirte lo que Dios, en medio de estos meses, me ha enseñado…son varias las cosas que me ha enseñado, pero esta noche solamente tengo espacio para contarte una.

He llegado a al libro de Jeremías en mi intento de leer la Biblia , de pasta a pasta, en el 2013.

Al pasar por el libro de Isaías me topé con estos dos versos que están en su capítulo 48…los versos 10 y 11 del mismo:

“He aquí te he purificado, y no como a plata; te he escogido en horno de aflicción. Por mí, por amor de mí mismo lo haré, para que no sea amancillado mi nombre, y mi honra no la daré a otro.”

Claro que históricamente, Dios está hablando a Israel, pero eso no anula que cada pasaje del Antiguo Testamento tenga una aplicación devocional en nuestras vidas.

1) Dios prueba a sus hijos, y de muchísimas y diferentes maneras.

2) Para purificarte, si es necesario, te meterá en un horno…y no cualquier horno, sino uno “de aflicción”. Cuando te mete al horno de aflicción es porque “te ha escogido” para ello… y punto. ¡Sí!…así como se lee. De entre todos sus hijos, Dios escoge a algunos para meterles en un horno de aflicción. ¡Ah!…y la frase: “¿Cómo va a creer usted eso?…Si Dios es amor y nunca haría semejante cosa”, la dirá alguien que no ha comprendido a cabalidad, cómo funcionan las pruebas. Por alguna razón, en este instante viene a mi mente 1a Pedro 4:12, que dice:  “Amados, no os sorprendáis del fuego de prueba que os ha sobrevenido, como si alguna cosa extraña os aconteciese.”

3) Si te prueba, lo hace por amor de él mismo…con el objetivo que “no sea manchado su nombre”…eso dicen esos versos. Somos probados para ser purificados…limpiados de algo que, o está manchando su nombre…o está por mancharlo. Examinar el corazón y descubrirlo, es tarea de cada creyente que es probado.

4) Quizás…(y solamente “quizás”), es una cuestión que tiene que ver con que le estemos quitando la gloria y la alabanza al único que le pertenece: a El. La honra es de El y “nunca la va a dar a otro.” … eso dice el final del verso 11.

Quizás estés adentro del horno de aflicción en este mismo instante, solamente me atrevo a asegurarte que nunca, un hijo de Dios, sale del horno de aflicción como entró…nunca.

Habiendo dicho lo dicho, quito la pausa a este blog y espero que nos sigamos encontrando en este sitio más seguido.

De nuevo, Gracias…¡muchas gracias!

¡Ten un gran día, hoy!

n.r.

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s