¿Y Cuáles Herramientas Puedo Usar Para Parecerme A Jesús? (2a Parte)


Live the word

La segunda herramienta es la de poner en viva práctica aquello que vamos aprendiendo en la Biblia. En realidad, esta disciplina consiste en “no dejar caer a tierra” ninguna de las palabras que Dios nos va enseñando. Así de simple… o quizás: así de complejo.
Yo observo que hombres y mujeres que han desarrollado un corazón conforme al de Dios son aquellos y aquellas que viven todo el día (sin dejar de rendir eficientemente en sus labores), “monitoreándose” a sí mismos en aplicar la Biblia en cada paso que dan…desde que se suben a un bus, o a su carro quizás, hasta que regresan a su casa y finalmente se acuestan, y eso es sencillamente “santidad en la práctica”…”santidad en medio del  ajetreo del día”.

De Samuel se dice en 1 Samuel 3:19 que este hombre “creció, y Jehová estaba con él, y no dejó caer a tierra ninguna de sus palabras.”

David, en el Salmo 119:9, dijo: “en mi corazón he guardado tus dichos, para no pecar contra ti.”

Practicar la Biblia es un tremendo ejercicio. Al ir manejando, o al tratar con compañeros de clase… con compañeros de oficina… con nuestros cóyuges… con nuestros hijos…cuando nadie nos ve…en fin… Hacerla “carne”, y hacerla vida, no solamente nutre nuestro “Yo Interior”, sino que le da forma, y le adiestra para la vida abundante de la que Jesús habló.

Un ser humano que vive en esa dimensión, no deja de ser falible, pero es feliz…inmensamente feliz.

¡Ten un gran día, hoy!

n.r.

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