¿Y Cuáles Herramientas Puedo Usar Para Parecerme a Jesús?


JESUS_DE_12_AOS_EN_EL_TEMPLO

Lo he estado desarrollando últimamente en VNG y es con gusto lo comparto por este medio.

Abrí mi corazón con VNG estos dos domingos pasados y le compartía a esta naciente congregación que hay una preocupación en mi corazón: que nos volvamos una iglesia “consumidora de enseñanza” y sin la más mínima intención de esforzarnos por parecernos, cada día más, a Jesús.

Compartía que para ser como Jesús, no hay atajos…ni toques mágicos de la mano de un pastor sobre la cabeza de un creyente…no hay indolentes e instantaneas “experiencias”. Eso buscamos los creyentes en la era de “lo instantaneo”, pero, perdón… pero no los hay. Se requiere de tu esfuerzo.

1) En primer lugar: Jesús amaba las escrituras. En Lucas 2:42 al 45 se nos cuenta que al regresar de Jerusalen, María y José extraviaron al adolescente Señor de 12 años. Lo buscaron y al regresar a Jerusalen, lo encuentran, según el verso 46, “…en el templo, sentado en medio de los doctores de la ley, oyéndoles y preguntándoles…Y todos los que le oían, se maravillaban de su inteligencia y de sus respuestas.”.

No le demos más vueltas:  un verdadero discípulo de Jesús debe amar La Biblia…subrayarla…anotarla…preguntarse…indagar… y emocionarse al leerla. Deberá ser como el varón del Salmo 1, pues, “en la ley de Jehová está su delicia,Y en su ley medita de día y de noche. Será como árbol plantado junto a corrientes de aguas, que da su fruto en su tiempo, y su hoja no cae; y todo lo que hace, prosperará.” . La excusa: “no tengo tiempo”, nunca la voy a creer, pues, si tenemos tiempo para leer “publinews” por 15 minutos, seguro que podemos apartar 15 minutos para leerla y meditarla…¿no crees?. Aquel que no busca “su comida” diaria en la Palabra, está limitado a vivir de las migajas que caigan de la comida de otro, y eso conduce a una condición espiritual muy débil y opuesta a la “vida abundante” que Cristo ha prometido en Juan 10:10. ¡Comprobadísimo!

Jesús la amaba tanto  y su corazón estaba tan saturado de ella, que la tenía “al dedillo”…”en la punta de su lengua”, al grado tal que cuando tuvo al máximo tentador enfrente de él, resistirle inmeditamente citando versos de la misma, fue algo tan natural y espontaneo que no extraña. Como muy bien ya se ha dicho antes: La Palabra te aleja del pecado, o de lo contrario, el pecado te alejará de La Palabra. No hay intermedios.

Pausa y regreso para que veamos las otras disciplinas que Jesús, practicaba.

¡Ten un gran día, hoy!

n.r.

Los comentarios están cerrados.