Yo Puedo Arruinar El Avance del Reino (2a Parte)


Enterrar tesoro 2

No hay vuelta de hoja…hábitos pecaminosos secretos nuestros obstruyen el avance del Reino en nuestras vidas y en las de los demás. Detectarlos, confesárselos a Dios y renunciar a ellos, no sólo nos libera, sino que también nos permite experimentar la santidad práctica en una dimensión en la cuál el ser humano es feliz…¡muy feliz!. Te decía ayer que cuando eso ocurre, el Reino se destapa frente a nuestras narices…como una tubería se destapa al haber estado obstruida por “algo”. 

Te contaba que el verso de Josué 3:5 me “knockeó”… y me pone al desnudo ante Dios: 

“Santificaos, porque Jehová hará mañana maravillas entre vosotros.” 

Si tú y yo decidimos santificarnos, seguro que Dios hará maravillas entre nosotros. Seremos canales de bendición y ya no más un obstáculo a la misma. ¡Eso es glorioso!

Al avanzar en la lectura, llego al capítulo 7 del mismo libro que solamente me confirma lo expuesto ayer, pero de una forma triste: el pueblo es derrotado en Hai. ¿por qué?. Pues por el pecado que un solo hombre cometió. Su secreto deleite se llevó de encuentro a un pueblo.

“Pero los hijos de Israel cometieron una prevaricación en cuanto al anatema; porque Acán hijo de Carmi, hijo de Zabdi, hijo de Zera, de la tribu de Judá, tomó del anatema; y la ira de Jehová se encendió contra los hijos de Israel.” 

Repito: con un “secreto pecado” en nuestras vidas, podemos llevarnos de encuentro a toda una familia, a toda una congregación, y a toda una etnia. Punto.

Observa cómo conjuga Dios en plural el verbo: “cometieron”, cuando el que había pecado era solamente uno.

Ocurrió que Acán, al ir el pueblo avanzando en la conquista de la tierra prometida, tomó para sí un… mejor leamos versos 19 al 21, porque impactan:

“Entonces Josué dijo a Acán: Hijo mío, da gloria a Jehová el Dios de Israel, y dale alabanza, y declárame ahora lo que has hecho; no me lo encubras.Y Acán respondió a Josué diciendo: Verdaderamente yo he pecado contra Jehová el Dios de Israel, y así y así he hecho. Pues vi entre los despojos un manto babilónico muy bueno, y doscientos siclos de plata, y un lingote de oro de peso de cincuenta siclos, lo cual codicié y tomé; y he aquí que está escondido bajo tierra en medio de mi tienda, y el dinero debajo de ello.”

No hay más espacio para concluir este tema hoy, regreso mañana y lo concluyo.

Concluyo hoy preguntándote (en sentido figurado, acaso) lo mismo que me he preguntado yo hoy: ¿Hay en tu vida mantos babilónicos “muy buenos” (esa es la frase que se usa en verso 21) , que tu corazón codicia en secreto?… ¿Hay siclos de plata que son tu debilidad?…¿Hay lingotes de oro que escondes bajo tierra en el mismísimo centro del lugar en que te mueves?… No hablo de plata ni oro en sí, sino de aquellas cosas que sabes que no son rectas y las atesoras en secreto.

Complejo…muy complejo.

Cada vez cobra más y más peso la frase: “Santificaos, porque Jehová hará mañana maravillas entre vosotros.” … ¿no crees?

¡Ten un gran día, hoy!

n.r.

2 Respuestas a “Yo Puedo Arruinar El Avance del Reino (2a Parte)

  1. Martita…Dios te bendiga grandemente. Un abrazo a ese ejemplo de nación y ejemplo de iglesia LBD. Abrazo a ellos de mi parte, porfa.
    n.r.

  2. Qué mensaje checho Gracias al Rey por tu vida ….
    Abrazos desde Mi Colommmmbia. (La Biblia Dice Bogotá)

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