Carta A Erick Barrondo…


Yo no incurro en política pues batallo en la trinchera del Reino del Señor Jesucristo, quien claramente dijo en  Juan 18: 36, cuando estuvo parado frente a Pilato, que su Reino no tiene absolutamente nada que ver con este caído sistema llamado mundo…ni con su política, ni con sus gobiernos:  “Mi reino no es de este mundo; si mi reino fuera de este mundo, mis servidores pelearían para que yo no fuera entregado a los judíos; pero mi reino no es de aquí.”

Que quede clarísimo. Basado en las enseñanzas de nuestro Maestro y Señor, no acepto que un creyente sostenga que para transformar este mundo, los cristianos debemos lanzarnos a la arena política y procurar ocupar el gobierno por esa vía para así cambiar a nuestra nación...Un rotundo ¡NO SEÑOR!. Eso solo significaría una cosa: Que el ministerio que Jesucristo dejó en nuestras manos es “debilucho”, y no tiene el poder para transformar a un ser humano y a una sociedad. 

Con eso aclarado, quiero decir que esta carta escrita por Juan José Corado al impresionante medallista Guatemalteco Erick Barrondo, me parece muy simpática y muy acertada, pues lo mismo ocurrió en El Salvador, hace poco.

Resulta que Rigoberto Medina, el aún más impresionante entrenador Cubano que llevó a Erick a alcanzar la plata en Londres hace unos días, es el mismísimo que llevó a la Salvadoreña Cristina López a alcanzar el oro en marcha atlética de 20 kilómetros en Rio de Janeiro en el 2007. Dos años más tarde, la tristemente célebre Federación Salvadoreña de Atletismo, con la complicidad del Instituto Nacional de los Deportes, INDES, injustamente despidieron al gran entrenador Cubano, quien en aquel entonces salió por la puerta de enfrente y solamente dijo: “Ya demostré quien soy, y voy a seguir triunfando”. Muy pronto, Guatemala le abría las puertas. Aparte de todo esto, poco a poco, Cristina López ha ido  quedando en el olvido de los políticos que una vez juraron que nunca dejarían de apoyarle.

Mejor leamos la carta, pues no es más que la repetición de la historia en una nación diferente. (sabiamente se dijo hace años que “lo único que el hombre aprende de la historia es que no aprende nada de la historia”)

Cuando los humildes competidores triunfan, los politiqueros buscan sacar raja de la alegría obtenida por aquellos de forma honesta. Cuando los atletas no consiguen nada, los segundos no hacen más que seguir sumergidos como protagonistas de un corrupto sistema de gobierno. He aquí la carta aparecida este día en El Periódico, de nuestra amada Guatemala.

“Erick, me tomé la molestia de escribirte esta carta abierta como muestra de agradecimiento por la enorme satisfacción que nos diste a millones y millones de guatemaltecos.Te quiero contar que volviste loca a toda Guatemala. Fuiste capaz, con tu humildad, carisma, y pundonor de darnos una inmensa alegría en esta bendita tierra que día a día se baña de sangre, que día a día enluta a miles y miles de guatemaltecos por la maldita violencia ante la insoportable y reprochable paciencia de quienes nos gobiernan…

También te cuento que miles de chapines se unieron en centros comerciales, en vitrinas, en sus casas y en cualquier lugar para presenciar tu gesta.

Fuiste capaz Erick de unir a miles y miles de guatemaltecos, que se abrazaron y vitorearon tu nombre cuando la competencia parecía más complicada que nunca. Y, no digamos, cuando terminó la prueba Erick, mucha gente volvió a llorar y a sentirse feliz luego de tu heroica hazaña. Fuiste capaz de que los guatemaltecos olvidaran sus inexplicables envidias y se sintieran hermanados por algunos minutos.

Sí, Erick, tu triunfo nos dejó helados y fuera de este mundo. Tu victoria nos permitió recuperar el orgullo de haber nacido en esta linda, pero pisoteada, tierra. En tu Cobán y en todas partes de este país la gente salió a las calles a proyectar su alegría , el orgullo que siente por vos y el agradecimiento por llevar el nombre de Guatemala a todos los noticieros del mundo ya no por la violencia, ni por la corrupción de nuestros políticos, sino por tu valiente logro.

Tu papá y tu familia –esos que en verdad te quieren y te respaldaron siempre- rezaron, se abrazaron, lloraron y en medio de tu humilde casa fueron las personas más ricas de alegría del mundo, y eso Erick, no se compra con ninguna cantidad de dinero…

Lamentablemente no todo es alegría Erick, ya que te quiero contar que los que te ignoraron siempre, esos que se dicen llamar políticos y que tienen olvidadas a varias familias como la tuya y muchas más en Guatemala, ya empezaron con sus payasadas y buscan figurar a costa tuya.

Los que tienen a Guatemala de cabeza, Erick, ya mandaron a la lavandería el esmoquin de la hipocresía. Se están preparando para hacerse grandes junto a tu grandeza. Pese a que cuando regresaste de México el año pasado te fuiste en bus a tu casa para abrazarte con los tuyos, ahora esos grandes políticos y dirigentes guatemaltecos que muchas veces te ignoraron están preparándote una fiesta para ganar un poco de tu protagonismo, el cual no han sido capaz de ganarse por sus propios méritos.

Estoy seguro Erick que allá en Londres ya empezaron a abrazarte los que nunca te dieron tan siquiera la mano. Aquí también ya se preparan un montón de aprovechados a darte la hipócrita palmadita en tu espalda.

Te quiero pedir que festejés con los verdaderos tuyos. Te cuento que don Mateo Flores -y vos lo has de saber- recibió una gran bienvenida cuando ganó la Maratón de Boston por los mismos políticos y dirigentes aprovechados –solo que de diferente época– quienes le ofrecieron de todo, se tomaron muchas fotos con él y al final don Mateo murió en la pobreza y el abandono.

Así es en Guatemala Erick. Solo aparecen los aprovechados en estas ocasiones, pero luego se olvidan de los grandes como vos y tu familia, que estoy seguro que no andan buscando una limosna, sino esperanzados de que estos mismos personajes generen en el país condiciones de desarrollo –eso se logra únicamente no robándose el dinero de los guatemaltecos– a familias dignas como la tuya y muchas más que hay en esta nación.

Te pido, por favor, que te abracés miles y miles de veces con tu entrenador, quien siempre creyó en vos, con tus compañeros de equipo, con quienes te has roto el alma en condiciones muy adversas, y, sobre todo, con tus padres y familiares. Esos sí, Erick, de verdad te aprecian y te quieren. Los demás, son parte de la miserable estructura de la politiquería barata que existe en Guatemala.

Me despido de vos y gracias de nuevo por esta alegría.

¡Ten un gran día, hoy!

n.r.

2 Respuestas a “Carta A Erick Barrondo…

  1. Totalmente de acuerdo.
    n.r.

  2. “En tiempos de engaño universal, decir la verdad se convierte en un acto revolucionario” G.Orwell

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s